He aquí mi lista de requisitos que yacen en mi gran utopía de encontrar mi amor verdadero:
-Tú me darás la mano cuando mi cara te invite a pensar que la necesito. Me abrazarás, me arroparás y me cubrirás cuando sientas que mi mano está fría. Me preguntarás qué me ocurre, cual es la causa de mi estado. Nunca girarás la cara y pensarás con indiferencia. Mi confortabilidad nunca te parecerá suficiente como para no pensar que me falta atención continua.
-Tú me protegerás ante cualquier amenaza: te pareceré tan intocable que solo tú podrás tocarme. Vas a sentir mi dolor, vas a llorar por él tanto como yo. Nunca mi llanto te parecerá en vano. Nunca permitirás que nadie me toque. Ni que me haga daño. Ni que me aleje de ti… Mi piel será tu piel, mi alma se fundirá con la tuya. Seré tu cuarentena eterna…
-Tú serás fiel conmigo. No tendrás ojos para nadie más. Evitarás la hostilidad y yo sentiré repulsión hacia todo lo ajeno ya que mi vida es tuya. Mi vida es tuya. Mi vida es tuya…
-Tú me entenderás, me respetarás. Querrás conocerme cada día más y aceptar todos mis defectos al igual que disfrutar de mis pocas virtudes. Valorarás mis esfuerzos, agradecerás mis favores. Seré una parte de tu vida, no un complemento para darle emoción. Mezclarás tus ideas con las mías y harás que nuestras motivaciones se cumplan de una manera justa, equilibrada y agradable. Por encima de todo intentarás que nuestra relación sea lo mejor posible, haciendo que nuestros momentos juntos se conviertan en una velada de sonrisas pero también llantos, depende del momento…
-Tú me harás sentir vivo, harás que sienta que mi vida sirve para algo junto a ti. Me amarás y me lo harás saber. Nunca dejarás que el miedo entre en mí, queriéndome por siempre. Me alimentarás de tus besos, caricias, abrazos y mimos… Y sobretodo nunca, nunca me darás por perdido.
Querido, temo que esta noche nuestro barco se hunda…